Hija de la Manigua - Ysabel Sánchez Ballesteros

No sé si será porque es viernes y ante mí se presenta un festivo y prometedor fin de semana, pero el caso es que hoy es uno de esos días en los que una se siente bien y le apetece  compartir los buenos momentos que ha teniden los últimos tiempos. Así es que he pensado que podría contar por ejemplo, mi experiencia con la editorial Dauro con la que la pasada primavera publiqué mi primera novela Hija de la manigua.

La gente de Dauro es un equipo de mujeres y hombres jóvenes llenos de inquietud y de creatividad, que trabajan en la difusión de las letras y la cultura, una de las tareas más nobles, a las que a mi entender, puede dedicarse una persona.

Cuando terminé de escribir mi libro tenía muy claro que no quería iniciar un peregrinaje por las diferentes editoriales a la espera de que aprobaran mi manuscrito. Dauro fue la primera que visité, y tuve la gran suerte de ser recibida de una manera cordial y acogedora, lo que me hizo entender que había encontrado lo que necesitaba y no precisaba buscar nada más, porque estaba en el sitio adecuado.

Los acuerdos a los que llegamos me parecieron acertados, y con ellos inicié un camino, que si bien me ha traido las inquietudes y las dudas propias de alguien que acaba de aterrizar en el terreno literario, por encima de todo me ha llenado de alegrías y de satisfacción personal al ver hacerse realidad una ilusión que venía abrigando desde hace años, cuando descubrí mi admiración por las palabras y por toda la riqueza que éstas encierran.

¡He tocado con mis manos un sueño, y eso, eso creo que es algo extraordinario!