Invitación-20-6-2018

Manuel Martín Albayzinero de pro, en contacto con el arte desde la infancia, cambiaba las tardes de juego en las calles por la sala de arte de don Antonio Peinado en la Parroquia de El Salvador donde desarrolló su incipiente habilidad en numerosas facetas. Aún muy joven fue descubierto por un orfebre alemán que le infundió nuevas formas de concebir el equilibrio en la ejecución de sus trabajos.

Su Duende, ente que ilumina el ingenio, fuente de luz que aclara la mirada, esta vez guía el sentimiento del autor hacia un imaginario lugar donde se define en la propia conjunción del fondo y la forma buscando siempre el equilibrio.

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